Título: Canción del ocaso
Autor: Lewis Grassic Gibbon
Género: Clásico
Autoconclusivo
Sinopsis
Cuando empieza a estudiar en la escuela de Kinraddie, un pequeño pueblo escocés, la joven Chris Guthrie se encuentra en la disyuntiva de elegir entre dos caminos diametralmente opuestos; por un lado, el de los libros y el conocimiento, y, por el otro, el de la vida rural dedicada a la tierra. Con esta contradicción perenne en su corazón, Chris crece, trabaja, aprende, sufre, conoce la felicidad, la melancolía, el amor y la pérdida.
Votada como la novela favorita de los escoceses y llevada a la gran pantalla por Terence Davies, Canción del ocaso es la obra más aclamada de Lewis Grassic Gibbon y un clásico imprescindible de la literatura escocesa. La historia de Chris dibuja con un lirismo extraordinario la dureza de la vida rural, los cambios producidos por el estallido de la Primera Guerra Mundial y la fortaleza de una mujer que, como la tierra que trabaja con sus manos, resiste y reverdece ante las inclemencias del destino.
Una novela que se ha convertido en una de mis favoritas de la vida. Tanto Chris Guthrie como el paisaje escocés, los dos grandes protagonistas de esta novela, me han conquistado y emocionado hasta las lágrimas. Canción del ocaso es una novela de formación, uno de mis géneros favoritos, que nos muestra la vida de una joven que pasa de la niñez a la edad adulta de forma abrupta y vemos una mujer fuerte y resiliente a la que le ha tocado vivir en un entorno y época letales, pero que lucha a contracorriente contra todo y contra todos.
Es una novela que aborda numerosos temas como el papel de la mujer en aquella época, el valor de la tierra, el paso del tiempo, las consecuencias de la Primera Guerra Mundial… Todo escrito y detallado de una forma impecable. La forma en que está narrado este libro es inmejorable, he disfrutado tantísimo de su lectura, era un placer leer cada frase de esta novela, las descripciones del entorno y el paisaje te envuelven y transportan a aquella Escocia y al pueblo de Kinraddie, con sus peculiares habitantes.
También me parecen maravillosos todos y cada uno de los personajes del libro. El autor dota de una personalidad fuerte a cada uno y muy diferentes unos de otros, parecía que cobraban vida. Algo que he disfrutado mucho al haberme criado y vivir en un pueblo, es que a través de los personajes secundarios se transmite muy bien lo que es un pueblo rural con los cotilleos y rumores, pero también con el ambiente de comunidad.
Es un libro que he amado, que me mantuvo inmersa en sus páginas y que, por supuesto, recomiendo muchísimo a quien le gusten las novelas de formación, el costumbrismo y una novela bellamente escrita.